La nueva cabecera ¡Mússica!, editada por Palaugea (responsables de la imprescindible Gràffica), aporta una perspectiva rigurosa, con voluntad pedagógica y perfil actual, del amplio universo musical que nos rodea.

Lejos de anclarse en modelos más tradicionales y caducos repletos de reseñas, ¡Mússica! presume de un periodismo musical caleidoscópico y lleno de personalidad. Su tagline «La revista de música que no solo habla de música» ya pone sobre aviso. De hecho, la primera impresión (y creo que un piropo) es que se trata de una revista sobre música, que no parece una revista sobre música.

Estuvimos charlando con sus editores, Ana Gea y Víctor Palau, los perfectos anfitriones para adentrarnos en las tripas de este primer número, que para aquellos que no podemos vivir sin música o revistas, supone una verdadera «revolución».

«Puede ser que no escuches trap o que rechaces el autotune, pero si quieres entender la corriente generada alrededor de ello, queremos ser quién lo cuente y explique».

Génesis

Cubiertas calenticas todavía de imprenta. —Foto: Gràffica.

«No entendíamos como en un país de más de 40 millones de habitantes no existía una revista sobre música generalista con un estándar de calidad superior. Como editores lanzamos publicaciones que no encontramos en el mercado, y confeccionamos la revista «que nos gustaría leer». Probablemente si en el quiosco existieran ya 3 revistas sobre música sólidas, no se nos hubiera ni pasado por la cabeza. Como grandes melómanos que somos, lanzar al mercado una revista musical se convirtió en una prioridad para nosotros, y creo que el objetivo lo hemos cumplido».

«Algunas publicaciones que han desaparecido no han sabido hablarle al público actual, y se han quedado ancladas en un modelo caduco. Asimilar cientos de reseñas en una revista ya no resulta atractivo. Se trata de adoptar de alguna forma el rol de curator, y aconsejarle a tus lectorxs qué escuchar».Interior de la revista ¡Mússica! Interior de la revista ¡Mússica!

Sorpresa mayúscula

Cubiertas de la revista ¡Mússica!

¡Mùssica! muy bien acompañada de otras cabeceras musicales. — Foto: Gràffica.

¿Cómo ha sido la acogida de ¡Mússica!? ¿Se ha parecido a lo que os esperabais?

«La reacción ha sido de lo más positiva y nos han pasado cosas que no ocurrieron con Gràffica. Todo el mundo daba por sentado que sacaríamos una publicación especializada en diseño, y la acogieron con mucha naturalidad. Con ¡Mússica! la sorpresa ha sido mayúscula.

»Se trata de un modelo de publicación que habla de música pero no está en el quiosco o en la calle. Además, está mucho más cerca del espíritu transversal que caracteriza a las publicaciones independientes, que de un periodismo musical tradicional basado en reseñas de discos, agenda de conciertos o las últimas noticias. Por supuesto que hablamos con músicos, pero no acerca de su último disco o hit».

Target

Interior de la revista ¡Mússica!Aunque parezca que dirigirse a un target cerrado es tarea complicada en la actualidad, en ¡Mússica! lo tenían claro desde el principio.

«Teníamos claro nuestro público objetivo, pero al mismo tiempo nos hemos llevado una grata sorpresa. Partimos de un target alrededor de los 30 con un cierto poder adquisitivo. Un perfil lector adulto con las ideas claras, una base sólida cultural y con ganas de seguir descubriendo.

»La sorpresa ha sido que hemos conseguido llegar además a un público más joven que busca ampliar su formación y conocimientos generales sobre música. Esto no es casual, sino que se debe en parte a que en la génesis de este primer número, hemos buscado el equilibrio entre artículos interesantes para distintos rangos de edad.

»Hay movimientos actuales con los que los más jóvenes se pueden sentir identificados, pero al mismo tiempo también es importante que el lector más adulto conozca que existen estos movimientos, y no se anquilose en la nostalgia del pasado».

Una ensalada para todos los gustos

«Hemos conseguido «cocinar» una ensalada con ingredientes que gustan a gente de 18 o de 50. A todos les gusta lo que ven cuando abren ¡Mússica!, y eso es un objetivo que nos satisface y sorprende al mismo tiempo».

»El perfil del melómano habitual viene «de vuelta de todo». Consume música muy rápido y es difícil de alcanzar. No se pierde un bolo, está muy al día, Spotify es su banda sonora… Sin embargo, hay un público ahí fuera que nos interesa mucho, y que busca que lo culturicen en el mundo de la música. No tienen porque ser habituales de festivales, sino que simplemente quieren conocer fenómenos culturales y sociales de hoy en día, y cómo estos se reflejan en la música. Mucha gente que la ha leído nos ha comentado que les hemos descubierto cosas».

»Puede ser que no escuches trap o que rechaces el autotune, pero si quieres entender la corriente generada alrededor de ello, queremos ser quién lo cuente y explique». 

Interior de la revista ¡Mússica!

La revista logra explicar fenómenos actuales que desde la música salpican la tendencias estéticas en la calle.

Interior de la revista ¡Mússica!

«Para nosotros la música no deja de ser una manifestación más de la creatividad, que se resuelve con un packaging o una campaña de publicidad, pero también con una banda sonora, con una canción o con un movimiento cultural».

Música con buen diseño

Interior de la revista ¡Mússica!

Múltiples juegos con las columnas de la retícula y la superposición de textos.

Interior de la revista ¡Mússica!

¡Mússica! in the making. — Foto: Gràffica.

La cabecera también sorprende por su calidad general en un sector editorial —el musical—donde la excelencia en diseño no abunda. ¡Mússica! hace gala de una puesta en página espléndida, con un cuidado uso de materiales, encuadernación con solapas, frecuentes cambios de papel y, en definitiva, un tratamiento editorial exquisito.

«Esto al sector de la música, que no está acostumbrado, le ha sorprendido, ya se trate de músicos, festivales, promotores… Una anécdota reciente es que la revista estaba presente en el Sónar, ubicada en un expositor con otras muchas publicaciones especializadas. Nos colocamos cerca —como el que no quiere la cosa— y observamos que la mayoría optaba por llevarse ¡Mússica! Se sorprendían gratamente de su calidad, y de que al estar en promoción se la pudieran llevar gratis. En las bolsas VIP del festival también estábamos presentes y los comentarios de los acreditados fueron verdaderamente positivos».

«Revolución» temática

Interior de la revista ¡Mússica! Interior de la revista ¡Mússica!El primer número de ¡Mússica! viene bajo el paraguas monográfico de la revolución. Cada época ha tenido su revolución musical, y lo que desde una perspectiva diacrónica consideramos algo «viejuno», fue una revolución en su momento particular.

«Hablamos de las revoluciones que pasan ahora, las de antes también, pero sobre todo de las de ahora. Veíamos muy necesario conectar con las emociones del público actual. Igual puedes hablar de un grupo que surgió hace 30 años, pero que para una persona de 20 tiene vigencia porque forme parte de la banda sonora de Stranger things, por ejemplo».

Interior de la revista ¡Mússica!

Revoluciones para todos los colores.

»Podemos hablar de identidad de género, porque ahora es hoy, pero al mismo tiempo reivindicar a Patti Smith que hace décadas estaba ya presente. Bowie, por ejemplo, fue muy rompedor en su momento, un auténtico generador de vanguardias que abrió puertas que permitieron que la gente se abriera a la moda o a la política —por poner dos ejemplos— desde una perspectiva novedosa. Ese aura de revolucionario se puede diluir con el tiempo, pero nosotros queremos ponerlo en valor».

¡Mússica! y Gràffica

Interior de la revista ¡Mússica!Con el lanzamiento de ¡Mússica!, la labor editorial de Gràffica da un paso adelante al adentrarse en un nicho que, si bien puede ser tangente, no está directamente relacionado con el diseño. ¿Cuánto de ADN de Gràffica hay en ¡Mússica!?

«Alguien nos dijo al ver la revista que era lo mismo que Gràffica y que se parecía mucho. Lejos de molestarnos, casi que nos lo tomamos como una alabanza, pues pone de manifiesto que hay una manera de hacer y de diseñar que al final está ahí. Algo así como «de los creadores de Gràffica…» en los trailers de películas.

»Hay una base como el tratamiento tipográfico, la fotografía, la maquetación, la forma de contar que no cambia porque la realizamos el mismo equipo. Es curioso, además, que también pase al revés. En Gràffica nos hemos planteado secciones que han surgido en el seno de ¡Mússica! Una y otra cabecera se van a retroalimentar, esto es inevitable. De hecho, lo natural es que llegue un momento en el que tengamos artículos que no sepamos en cuál incluir.

Música desde diseño y viceversa

Pruebas de imprenta de la revista ¡Mússica!«También hay quienes se han cuestionado nuestro papel en una revista musical. «Si sois expertos en diseño, ¿cómo os ponéis ahora a escribir sobre música?». Nuestro planteamiento es diferente. El mundo de la música y el mundo del diseño se parecen más de lo que pueda parecer a priori. De hecho, muchas veces nos gustaría que el sector del diseño aprendiera más del sector musical, que está mucho más profesionalizado, organizado a nivel de derechos, promoción, difusión, etc.

»Para nosotros la música no deja de ser una manifestación más de la creatividad, que se resuelve con un packaging o una campaña de publicidad, pero también con una banda sonora, con una canción o con un movimiento cultural. Este es nuestro punto de conexión natural con el fenómeno musical. Es cierto que la música es más gigante, universal y emocional, pero nosotros nos aproximamos desde nuestra perspectiva y no entramos en el aspecto técnico de la música. Es como subir escalones respecto a nuestro trabajo en Gràffica. Igual que en esta, no queremos hacer una revista que solo puedan leer los más freaks de la tipografía, sino que un lector medio pueda aproximarse y descubrir aspectos del mundo del diseño, y ahora también de la cultura alrededor de la música».

«Hay una manera de hacer y de diseñar que al final está ahí. Algo así como «de los creadores de Gràffica…» en los trailers de películas».

Música «buena» vs. música «mala»

Interior de la revista ¡Mússica!

Nos chiflan los meneos de columna.

¿Hay objetivamente buena música y mala música? o solo nos gusta o no nos gusta. Porque ¡Mússica! solo hay buena, eso está claro.

[Ana Gea] «A ver, desde el punto de vista de un virtuoso de la música probablemente sí quepa esa distinción con la ortodoxia de la utilización de los instrumentos, los aspectos técnicos, etc. Ahora bien, a nivel de experiencia cultural, la música está muy unida a las emociones y al momento de vida que cada uno esté viviendo. Quizás cabe la posibilidad de que te puedas enamorar de una canción a lo largo de tu vida musical, que es muy larga y va cambiando y evolucionando, porque justamente asocias esa canción a una experiencia vivida que supone un cataclismo existencial. De igual forma, si en ese momento no hubiera sonado esa canción, igual no te habrías parado nunca a escucharla.

»Igualmente, en la música existen muchos paralelismos como en la moda, los libros, las pelis o el diseño. Podemos fabricar un producto que sabemos que va a funcionar, porque estamos viviendo en una determinada época, y podemos asociar una canción a una determinada escenografía, movimiento, etc. sabiendo de antemano que va a tener muchas posibilidades de triunfar».

Interior de la revista ¡Mússica!

No solo se habla de música aquí.

[Víctor Palau] «Cualquier cosa que tenga un componente estético se puede medir si es buena o mala. Eso de que para los gustos los colores es muy relativo. Yo intento asimilar cualquier aspecto creativo a algo que el público no especializado puede entender muy bien, que es la alimentación. ¿Comer una hamburguesa del McDonals es malo? No, no es malo, pero tampoco vamos a decir que es alta cocina.  Podemos consumirlo de forma esporádica, pero todos sabemos que ni es lo más saludable ni lo más sano. Con la música ocurre algo similar. Hay música mala desde un punto de vista ortodoxo, que no debería consumirse de forma masiva, aunque al final sucede inevitablemente».

[Ana Gea]  «Además está el tema de la promoción y el marketing. Si entra en radiofórmula y te lo venden por todas partes, llegará más, como una serie en prime time, o cualquier otro contenido audiovisual. Si echamos la vista atrás, la historia está llena de malas canciones que han triunfado, y que incluso se han hecho buenas con el tiempo por lo que han significado y su consumo masivo».

Lo que nos ha conquistado de ¡Mússica!

Interior de la revista ¡Mússica!

Los cambios de papel aportan una experiencia táctil que enriquece el universo de ¡Mússica!

Después de devorar la revista, estamos convencidos de que los algoritmos, si son impresos, mucho mejor. Pero también nos ha trastornado especialmente lo siguiente:

  • Las páginas de impronta tipográfica con referencias a frases y pelis.
  • Tratamiento tipográfico más cerca de las revistas independientes que de las mainstream
  • Que no exista una estructura estándar en lo que se refiere a contenidos… De hecho, nos encanta que sea extremadamente «hojeable» a la vez que «ojeable».
  • Las playlist escaneables —imprescindibles en la era Spotify— que conectan lectura con interactividad, y tensan más la sombra de la publicación para ampliar su universo y vigencia.

Ficha técnica

Interior de la revista ¡Mússica!

Los pliegos tipográficos, cremita editorial.

  • Título: ¡Mússica!
    ○  Editorial: Palaugea
    ○  Editorxs y dirección: Ana Gea y Víctor Palau
  • Diseño: Blanca Rumeu y Assumpta Mercader
  • Género: música y cultura
    ○ Idioma: Español
    ○ Ciudad de edición: Valencia
    ○ Encuadernación: rústica
    ○ Medidas: 210 x 275 mm
    ○ Páginas: 144 (número 1)
    Web

Fotos revista (menos indicadas): Salva Cerdá

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