La Academia define ortotipografía (u ortografía tipográfica) como el «conjunto de usos y convenciones particulares por las [los] que se rige en cada lengua de la escritura mediante signos tipográficos» y, como dice José Martínez de Sousa, nuestro particular superhéroe entre comillas, está especialmente relacionada con las familias tipográficas y los diferentes estilos, como la aplicación de las letras redondas, cursivas, negritas, versalitas, condensadas, extendidas, etc. De igual manera su ámbito se amplía al uso de signos y símbolos que forman parte de las fuentes tipográficas como aquellos que sirven para confeccionar citas, referencias bibliográficas, notas al pie, fórmulas matemáticas y demás aspectos tipográficos que van mucho más allá de la simple escritura del texto general.

Es por ello que como diseñadores editoriales resulte esencial que conozcamos el elenco de caracteres tipográficos que forman parte de esta función, sus nombres, sus orígenes, sus significados y sus usos. Conocer los códigos y normas tipográficas es necesario para unificar criterios y tener una buena guía que nos ayude a realizar con garantías nuestra labor de maquetación de textos y edición de publicaciones editoriales.

Hasta ahora hemos hablado de signos verticales como la pleca, horizontales como guiones y rayas, de las comillas latinas, del apóstrofo… y hoy es el turno de los puntos, sí, en plural, porque hay más de un tipo que debemos conocer y algún elemento editorial cuya base es este personaje aparentemente sencillo, aunque imprescindible.

El punto

Este signo pequeño y generalmente redondo (puede ser cuadrado dependiendo del diseño de la familia tipográfica) se utiliza para indicar gráficamente el fin de una oración o en una abreviatura. Si la escritura puede continuarse en el mismo renglón, el signo se llama punto (y) seguido; si el texto continua en la línea siguiente recibe el nombre de punto (y) aparte; si indica el final de un escrito o de una de sus partes importantes se denomina punto final (que no punto y final, como piensan algunos). Acompañando a una abreviatura recibiría el nombre de punto abreviativo. Todos con la misma apariencia pues se usa el mismo signo.

Fragmento de «Trilogía de la guerra» de Agustín Fernández Mallo

Puntos abreviativos

El punto suprascrito

Es el punto que se usa en algunas lenguas para indicar que una letra es de pronunciación cerrada, como en la e en lituano o en la z en polaco. En estos casos, si la fuente tipográfica que estamos utilizando soporta estos idiomas, estos caracteres estarán incluidos. También forma parte como diacrítico de la i y la j en minúscula, del signo punto y coma, del signo dos puntos (llamado en matemáticas doble punto), en el signo diéresis, entre otros.

El subpunto

Es el punto que se coloca debajo de un signo para distinguirlo de otro, para indicar un error o con otro fin. Colocar un subpunto se define como sopuntar y se usa, entre otros, como parte de los siguientes signos que se encuentran en la misma línea de texto: puntos suspensivos, puntos encorchetados, puntos conductores y línea de puntos.

Puntos suspensivos

Consisten en tres puntos seguidos y sin espacios entre sí ni espacio tras la palabra a la que siguen. Su uso ya aparece en multitud de manuscritos medievales y durante el período del Romanticismo, se usaban de tres a cinco o sin número definido, a más puntos suspensivos más amor o peligro. Hoy en día se usan tres y cuando ocupan el lugar de un punto y seguido o un punto y aparte, un cuarto punto no es necesario ya que los puntos suspensivos cumplen las funciones de estos.

Los puntos suspensivos son un signo es sí mismo con entidad propia, no una sucesión de tres puntos que se consigue tecleando tres veces el punto en nuestro teclado. Aunque la diferencia depende del diseño de la tipografía, suelen ser más pequeños y estar más juntos; en algunas tipos aparecen muy separados entre sí. Los atajos de teclado para los puntos suspensivos en un Mac es Alt + . y en PC es Alt + 0133, aunque en algunos programas de edición de textos, al teclear tres veces el punto te los cambia automáticamente.

En el primer ejemplo, usamos Source Sans y los puntos suspensivos están más separados que poner un punto tres veces seguidas. En el segundo ejemplo, usamos Harriet Text y los puntos suspensivos están más cercanos los unos de los otros que poner un punto tres veces seguidas.

Puntos encorchetados

Consisten en tres puntos seguidos encerrados entre corchetes y evidencian la omisión de un fragmento de un texto. Como curiosidad, en inglés, algunos autores recomiendan que los puntos encorchetados (ellipsis) se separen entre sí con espacios generalmente cuando la omisión es entre frases y sin espacios cuando se omite una parte de la frase. ¡Qué importante son los manuales de estilo y las normas!

Línea de puntos

La línea de puntos es una línea formada por una sucesión de puntos separados entre sí, según Martínez de Sousa, por un cuadratín o medio cuadratín.  Antiguamente se usaban hasta dos líneas iguales de puntos, una debajo de la otra. En la actualidad puede sustituir a unos puntos encorchetados y, si se decide usarla, ha de tener la anchura exacta del texto de la cita y en poesía, la longitud del verso más largo de la página.

Vamos a poner un ejemplo de uso. Si, como hemos dicho más arriba, los puntos han de estar separados por, pongamos un cuadratín, hay que hacer un pequeño cálculo primero. Un cuadratín no tiene una medida fija, depende del diseño de la tipografía y del tamaño que estamos utilizando de la propia tipografía. Simplificando, diremos que en una tipo que está a 10 puntos, su cuadratín medirá también 10 puntos y teniendo en cuenta que un punto son 0,35 milímetros, nuestro cuadratín medirá 3,5 milímetros. Hecho el cálculo, para generar esta línea de puntos en Indesign podemos usar la paleta trazo siguiendo el ejemplo que viene a continuación.

Una vez generada nuestra línea con la herramienta línea, por ejemplo, nos vamos a la paleta Trazo y pinchamos sobre el desplegable de la paleta…

… y elegimos «Estilo de trazo…».

En el cuadro de diálogo que nos aparece elegimos «Nuevo».

Y en el nuevo cuadro de diálogo que nos aparece nombraremos nuestra nueva línea de puntos, elegiremos en el apartado Tipo > «Con puntos» y en «Longitud de patrón» introducimos nuestro cálculo, es decir 3,5 milímetros.

Le damos a Ok y de nuevo a Ok. Ahora con nuestra línea seleccionada, desplegamos la pestaña «Tipo» de la paleta «Trazo» y elegimos nuestra «Línea de puntos personalizada».

Ni que decir tiene que al generar Estilos de párrafo, podremos activar en el apartado «Filetes» nuestra Línea de puntos y así poder crear un atributo que podemos aplicar en un solo clic. Para saber todos los trucos al estilar párrafo y carácter tienes este altamente nutritivo artículo de Rayitas Azules.

Una vez creada nuestra línea de puntos, podemos crear un estilo de párrafo para aplicar en un solo clic.

Por otro lado, otros autores recomiendan insertar un espacio largo entre los puntos a través del menú principal > Texto > Insertar espacio en Blanco > Espacio largo. Lo dejamos a vuestra elección.

Para insertar un espacio largo entre los puntos a través del menú principal > Texto > Insertar espacio en Blanco > Espacio largo.

Puntos conductores

También llamados puntos de conducción, son una serie de puntos sucesivos que se emplean en tablas de contenido o similares combinado con espacios para unir visualmente el texto con el número de página.

Para generar estos puntos conductores en Indesign, tenemos la opción de hacerlo a través de la tabulación. Menú principal > Texto > Tabulaciones.

Con el icono de «Tabulador izquierdo» seleccionado, pinchamos casi al final del espacio de trabajo disponible para insertar la tabulación.

Recordemos que las unidades de la paleta serán las mismas que las de los documentos, en este caso milímetros (mm). Es importante no llegar hasta el final en caso de que la numeración de nuestro índice aumente de un dígito a dos, por ejemplo, así nos aseguramos que haya espacio suficiente para dos dígitos en la misma línea.

A continuación, en «Carácter» e insertamos un punto (con la tecla punto). Una vez terminado este paso, con la herramienta texto activada, ponemos el cursor entre la palabra y el número y presionamos la tecla «Tabulador» de nuestro teclado.

Ya tenemos nuestra tabulación y con ella podemos crear un nuevo estilo de párrafo que nos será de muchísima ayuda a la hora de crear Tablas de Contenido en Indesign.  

Punto medio

También llamado punto alto o centrado, es el punto situado aproximadamente a media altura de las letras mayúsculas. En algunos manuscritos de los primeros siglos después de Cristo se pueden ver palabras o sílabas separadas mediante puntos llamados en aquella época interpunctus. Era frecuente que los pusieran los lectores, especialmente por estudiantes y su función era facilitar la lectura ya que no se solía leer en silencio.

Este punto se usa en catalán (punt volat) para formar la ele geminada y su función es señalar que las eles pertenecen a sílabas distintas. En matemáticas, este signo sustituye al signo por (x) y cumple sus funciones. Este signo no debe confundirse con la bala o topo, signo que viene a continuación.

Bala, bolo o topo

También llamado boliche o balazo (por influencia del inglés donde se llama bullet), se usa para introducir los elementos de una enumeración o lista, el comienzo de un párrafo especial, apartados y subapartados, o para separar acepciones en un artículo de diccionario. Este signo puede tener muchas formas además del círculo tradicional, como otras formas geométricas, flechas, adornos florales, o la tan de moda manita, y pueden estar tanto rellenos como con contorno. Su tamaño es mayor que el punto medio.

En Indesign, para generar listas tenemos varias opciones.

En Indesign, para generar listas tenemos la opción Texto (menú principal)> Listas numeradas y con viñetas> Aplicar viñeta

Otra opción es desde el panel de control, con los controles del formato párrafo activados, pinchamos sobre el icono «Lista con viñeta». Una vez activada la opción, para configurar nuestro estilo de viñeta, accedemos al cuadro de diálogo correspondiente presionando la tecla Alt sobre este icono.

Aquí podremos elegir nuestro «círculo tradicional» o cualquiera que venga por defecto.

También podemos añadir otro glifo que incluya la tipo que estamos utilizando. Basta con darle al botón de añadir y elegir dentro de la paleta glifos que nos aparece la opción que más nos guste.

Una vez seleccionada, le damos a Ok, la seleccionamos y volvemos a seleccionar Ok.

Y por supuesto, podemos generar estilos que den lugar a listados con viñetas o numeraciones automáticas. En este punto de nuevo recomendamos este imprescindible artículo de Rayitas sobre estilos de párrafo y carácter en InDesign.

Como podéis ver, la ortotipografía hace nuestra vida de diseñador más liviana, rápida, efectiva y enriquecedora. Poseer conocimientos de ortotipografía marcará la diferencia de la calidad de tu trabajo como diseñador editorial y gráfico.

Bibliografía consultada para la elaboración de este artículo:

– José Martínez de Sousa, Ortografía y Ortotipografía del español actual (OOTEA 3). Gijón: Trea, 2014.

– Jorge de Buen Unna, Diccionario de caracteres tipográficos. Gijón: Trea, 2017.

– Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica. Madrid: Espasa, 2018.

– Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005.

– María Moliner, Diccionario de uso del español. Madrid: Gredos, 2000.

– Raquel Marín Álvarez: Ortotipografía para diseñadores. Barcelona: Gustavo Gili, 2015.

Además se han consultado las web de

Unos Tipos Duros

Fundeu. Fundación del Español Urgente 

Curso de Ortotipografía para diseñadores

Si quieres conocer en profundidad las normas tipográficas de los caracteres con los que diseñas, igual es el momento de iniciarte o profundizar más Ortotipografía con el curso de la plataforma Domestika, «Ortotipografía para diseñadores».  

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