Créditos de realización: Judith Naess @judithnaess
Que somos paper lovers ha quedado más que claro en Rayitas Azules. Abogamos por la larga e inmortal vida del papel y de las publicaciones impresas. Pero por otro lado, también abogamos y defendemos la existencia de espacios en las ciudades que permitan otras formas de interacción con las publicaciones.
Bien sabemos que las ciudades cada vez se tornan más hacia la priorización del turista sobre el ciudadano, dejando a éste último con escasos espacios en donde poder formar comunidad y sentir que forma parte del tejido cultural de su barrio o ciudad.
Málaga es un ejemplo más de la incansable lista de ciudades en España en donde el motor principal de su economía es el turismo. Las consecuencias de esto ya son notorias y pesan en la espalda de los malagueños y malagueñas que, con ferviente sed de comunidad y vínculos, se dan por vencidos al ver el panorama.
Es por ello que desde Rayitas nos encanta tener la oportunidad de hablar con iniciativas que aportan aire fresco al panorama metropolitano. En este caso, hemos tenido la maravillosa ocasión de entrevistar y hablar con el equipo de Kiosquito, conformado por Augusto Gigli, Fahd Khouttaif, Judith Naess y Maor Band.
Los orígenes
Rayitas Azules: ¿Cómo nace Kiosquito y qué os llevó a abrir un espacio así en Málaga?
Kiosquito: Kiosquito nace en 2024, después de un viaje por Europa en el que pude ver cómo muchos kioscos tradicionales se estaban reinventando más allá de la venta clásica de prensa. Me llamó la atención cómo algunos habían conseguido evolucionar sin dejar de ser kioscos.
Ahí pensé que algo así podía tener sentido en Málaga, pero adaptado a nuestro contexto. No como una copia, sino como una reinterpretación más cercana a la vida de barrio, al ritmo de la ciudad y a la comunidad que tenemos alrededor.
RA: ¿Por qué un kiosco? ¿Qué os interesa de ese formato frente a una librería o cafetería tradicional?
K: El kiosco tiene algo muy directo. Está en la calle, no tiene barreras, forma parte del paisaje cotidiano. Eso nos interesaba mucho más que un espacio cerrado.
Una librería o una cafetería implican otro tipo de relación. El kiosco permite que todo sea más espontáneo: puedes parar un momento, mirar, conversar, seguir. Nos gusta esa idea de espacio ligero pero con contenido.
Créditos de realización: Judith Naess @judithnaess
La curación editorial, un pilar clave en Kiosquito
R.A: ¿Cómo seleccionáis las revistas que vendéis? ¿Qué tiene que tener una publicación para estar en Kiosquito?
K: La selección la lidera Judith Naess, que tiene una mirada muy clara dentro del mundo editorial. No buscamos volumen, sino publicaciones que tengan una intención real detrás.
Para estar en Kiosquito, una revista tiene que aportar algo: una mirada, una estética, una forma de contar. Nos interesan proyectos que cuiden tanto el contenido como el objeto, que tengan coherencia y que no sean fácilmente accesibles en otros sitios de Málaga.
R.A: ¿Qué tipo de contenidos o enfoques os interesa poner en circulación?
K: Nos interesa mucho todo lo que tiene que ver con cultura visual: fotografía, arte, diseño, arquitectura, pero también formas más personales de contar historias.
No buscamos tanto lo informativo como lo editorial. Publicaciones que se puedan releer, que tengan tiempo, que no dependan de la inmediatez.
R.A: Si tuvierais que elegir únicamente un tipo de publicación dentro del mundo de las revistas independientes, ¿con cuál os quedaríais?
K: Probablemente con publicaciones que mezclan lo editorial con lo personal. Revistas que no son solo contenido, sino también objeto y experiencia. Nos interesa ese punto donde una publicación deja de ser solo algo que se consume y pasa a ser algo que se guarda.
R.A: En plena era digital, ¿por qué creéis que sigue teniendo valor el formato físico?
Porque propone otra relación con el tiempo. Lo físico te obliga a parar, a tocar, a mirar con más atención.
No es una cuestión de nostalgia, sino de experiencia. Una revista no se consume igual que una pantalla. Tiene otro ritmo, otra presencia.
Créditos de realización: Judith Naess @judithnaess
Arquitectura y diseño: tándem de poder
R.A: El espacio de Kiosquito tiene una identidad muy clara. ¿Cómo habéis trabajado el diseño del lugar?
K: El diseño del kiosco ha sido un proceso muy cuidado, pero también bastante natural. Toda la parte arquitectónica y de intervención del espacio la ha liderado Fran Toré, que ha sabido reinterpretar el kiosco sin perder su esencia.
La idea no era transformar completamente el objeto, sino trabajar desde lo que ya existía, respetando su escala y su presencia en la plaza. A partir de ahí, se han cuidado mucho los materiales, los colores y la relación con el entorno.
En paralelo, el diseño gráfico y la identidad visual los ha desarrollado María Almeida, y ahí sí hay una capa más editorial, más ligada a cómo se presenta el kiosco como marca. Entre ambas partes se ha construido una identidad bastante coherente.
R.A: ¿Hay referencias estéticas o culturales que hayan influido en el diseño del kiosco?
K: Más que referencias directas, ha sido una mezcla bastante orgánica. Por un lado, hay una influencia clara del mundo editorial y del diseño gráfico, especialmente en la parte desarrollada por María Almeida.
Por otro lado, en la intervención del espacio, Fran Toré ha trabajado desde una lógica más arquitectónica, respetando el kiosco como tipología urbana y evitando convertirlo en algo artificial o sobre diseñado.
También hay una influencia indirecta de kioscos europeos que vimos viajando, pero siempre intentando adaptarlo a Málaga. La idea era que el resultado se sintiera natural en su contexto, no importado.
Créditos de realización: Judith Naess @judithnaess
Kiosquito dentro del panorama cultural y urbano malagueño
R.A: ¿Habéis notado interés por parte de diseñadores, fotógrafos o gente del mundo editorial?
K: Sí, bastante. Especialmente al estar en una zona como El Ejido, donde conviven la Universidad, la Escuela de Arte San Telmo y el Conservatorio de Música.
Hay mucha gente del mundo creativo que conecta con el proyecto, y eso genera una dinámica bastante interesante. No es algo que hayamos forzado, ha ido pasando de forma natural.
R.A: ¿Cómo veis el panorama cultural y creativo actual en Málaga?
Creo que Málaga está en un momento interesante. Hay más movimiento, más proyectos y más gente con ganas de hacer cosas.
Quizá todavía falta consolidar ciertas escenas más pequeñas e independientes, pero hay una base que está creciendo.
R.A: ¿Sentís que proyectos como Kiosquito ayudan a construir otra narrativa cultural de la ciudad?
No sé si tanto como construir una narrativa, pero sí creo que aportan pequeñas capas. Nos interesa más sumar que definir.
Si Kiosquito puede servir como un punto más dentro de ese tejido cultural, ya es suficiente.
R.A: ¿Qué parte del proyecto os da más satisfacción y cuál es más complicada?
K: La parte más satisfactoria es ver cómo el espacio cobra vida en el día a día, de forma bastante orgánica. Las conversaciones, los encuentros, lo que no está planificado.
La parte más complicada es mantener el equilibrio entre todo eso y la operativa del proyecto. Que funcione, que sea sostenible, sin perder la esencia.
R.A: ¿Qué os gustaría aportar a la escena cultural de Málaga a largo plazo?
K: Nos gustaría aportar un espacio pequeño pero consistente, que esté ahí en el día a día. No tanto grandes eventos, sino continuidad. Que la gente lo sienta como algo propio, donde pueden descubrir cosas, encontrarse o simplemente pasar un rato. Algo integrado en la ciudad, no separado de ella.
Créditos de realización: Judith Naess @judithnaess
Desde aquí, queremos agradecer a Kiosquito su simpatía y disposición a charlar con nosotros y permitirnos conocer con más detalle los entresijos de este proyecto. Si eres de Málaga y todavía no has visitado Kiosquito, os lo recomendamos fervientemente.







