
Hace diez años, cuando empezábamos este blog, el primer artículo se lo dediqué a José Martínez de Sousa, maestro de la ortotipografía recientemente fallecido. El segundo fue sobre las monoespaciadas. No fue casualidad. Quizá sea porque las primeras letras que tecleé —antes incluso de entender del todo lo que era la tipografía— fueron las de una máquina de escribir. Más tarde volvieron a aparecer en los primeros ordenadores, en aquellas pantallas donde cada carácter ocupaba exactamente el mismo espacio. O quizá, simplemente, porque me gustan. Porque sí. Porque hay afinidades que no necesitan demasiada justificación.
Las monoespaciadas siempre han cargado con cierta etiqueta de frialdad: funcionales, técnicas, asociadas al código. Y, sin embargo, lo que a mí me fascina es esa textura irregular que surge cuando una i ocupa lo mismo que una m. Ese ritmo extraño que aparece en el texto continuo. Hoy, en un contexto donde todo parece estar concebido para la máxima eficiencia y la perfección óptica, esas pequeñas rarezas me resultan maravillosas. Incluso humanas. Es una paradoja, lo sé.
Con el tiempo, mi interés no ha hecho más que crecer. Sin darme cuenta, he ido construyendo una colección personal de monoespaciadas. A continuación comparto algunas, aquellas que desafían, a mi juicio, la percepción de lo monoespaciado y que se alejan del imaginario más evidente, la estética puramente mecanográfica o digital, y proponen formas nuevas e inesperadas.
Vulf Mono
Vulf Mono, diseñada por James Edmondson, es una monoespaciada inspirada en la Light Italic de las IBM Selectric y desarrollada con la intención de trasladar la energía de la banda de funk Vulfpeck a una estructura de ancho fijo. Para Edmondson, «diseñar Vulf Mono se convirtió en mi manera de rendir homenaje a su música y a la destreza con la que está creada». En el proceso que relata paso a paso explica cómo dotó de ritmo y textura a un sistema rígido, afrontando los retos clásicos del monoespacio —proporciones extremas, equilibrio entre mayúsculas y minúsculas y ampliación de la familia— hasta construir un conjunto coherente y expresivo. Se puede encontrar en Ohno Type y, con la licencia más pequeña, la familia completa cuesta 45 dólares.

Xanh Mono
Xanh Mono, diseñada por Lam Bao y Duy Dao de Yellow Type, es una tipografía mono-serif que combina con inteligencia una estética expresiva y vintage con un giro contemporáneo. Soporta los sistemas Latin, Latin-Extended y vietnamita. Gracias a su diseño equilibrado, aporta un carácter fresco y singular, ideal tanto para lectura como para uso en display. Puede descargarse gratuitamente en Google Fonts y es la tipografía que he utilizado para la portada de este artículo. Es preciosa, ¿verdad?

Pitch
Pitch, diseñada por Kris Sowersby, Klim Type Foundry, es una carta de amor a la máquina de escribir. Con toda la carga de funcionalidad, romanticismo y aroma literario que arrastra, la máquina de escribir es un objeto humilde y bello, síntesis de refinamiento mecánico y diseño industrial. «Una máquina de escribir tiene un único propósito: poner letras sobre el papel. Introduces la hoja, golpeas las teclas y las letras aparecen al instante. Es táctil, analógica, inmediata.»
Pitch captura esa atmósfera: es una fusión de lo digital y lo analógico que evoca el texto mecanografiado sin caer en la nostalgia. Hay en ella algo de poesía visual: una sensibilidad capaz de transformar la mecánica en emoción, muy en la línea de Sowersby. Un solo peso puede adquirirse desde 60 dólares con la licencia más pequeña.

Necto Mono
Necto Mono, diseñada por Marco Condello, es una «sans serif monoespaciada de bajo contraste, aperturas medias y terminales inclinados que introducen un gesto dinámico dentro de una estructura contenida.» Personalmente, me interesa cómo, dentro de la rigidez del ancho fijo, consigue mantener un carácter actual sin caer en el gesto excesivo. Es de esas monoespaciadas que no buscan protagonismo inmediato, pero que, cuando empiezas a componer con ellas, revelan una textura muy afinada y sorprendentemente versátil. Puede obtenerse gratuitamente a través de la fundición tipográfica italiana Collletttivo.

Syne Mono
Syne es una familia tipográfica diseñada originalmente en 2017 para el centro de arte Synesthésie, en Saint-Denis, a las afueras de París. Pero dentro de la colección, es Syne Mono la que realmente nos interesa. Conceptualizada por Bonjour Monde y diseñada por Lucas Descroix con la colaboración de Arman Mohtadji, Syne Mono es un experimento consciente sobre la pérdida de control. Me fascina por tener un punto inquietante, casi fanzinero, con una textura ligeramente analógica que rompe la pulcritud digital y aporta una energía cruda muy interesante dentro del monoespacio. Puede obtenerse gratuitamente en Google Fonts y también en plataformas como Use & Modify.

Ufficio Mono, DGM Gleff y DGM Saffron
Creo que comparto con Giulia Boggio la pasión por las monoespaciadas. Ha diseñado tres y todas me parecen realmente destacables. En su trabajo se ve claramente que entiende el monoespacio como un campo de exploración.
La primera, Ufficio Mono es la extensión monoespaciada de Ufficio Sans y está construida sobre el mismo armazón estructural y con una sensibilidad claramente digital, trasladando el carácter utilitario y duradero de la familia a un sistema monoespaciado. El resultado es una tipografía que equilibra un ritmo mecánico riguroso con las formas distintivas de Ufficio, funcionando con naturalidad tanto en código y datos tabulares como en retículas editoriales y propuestas gráficas más expresivas. Un peso, con la licencia más pequeña, tiene un precio de 45 €.

Saffron toma gran parte de su inspiración de Ronaldson Clarendon, una reinterpretación de Ronaldson Old Style, diseñada por Alexander Kay y publicada originalmente por MacKellar, Smiths & Jordan en 1884. No se trata de una reedición estricta, ya que muchos elementos han sido ajustados y rediseñados, y además se han añadido cursivas.

Gleff es una derivación de una de las muchas iteraciones de Saffron a lo largo de los años. Desarrollada como una monoespaciada con un punto descarado, se mueve en la frontera entre la expresión gestual y la precisión propia de su estructura de ancho fijo.

Aether Mono
Aether Mono, diseñada por Dominik Thieme, se basa en el histórico Self-Spacing Type de Linn Boyd Benton (1883), que proponía anchos predeterminados para optimizar la composición. Aether Mono toma ese principio para construir una estructura de intervalos constantes y ritmo uniforme. La familia incluye dos variantes: Aether A, más cruda y sin ajustes ópticos, y Aether B, optimizada para mayor legibilidad. Además de alternativas y ligaduras que refuerzan su carácter geométrico y su funcionamiento en columnas monoespaciadas. Un peso, con la licencia más pequeña, puede adquirirse por 75 euros en su fundición tipográfica DDOTT, aunque existen precios especiales para quienes deseen comprar la familia completa.


Syncro Mono
Syncro Mono forma parte de la familia Syncro y traslada su modulación y sus serifas expresivas al sistema de ancho fijo. Diseñada por Fabio Furlani y Philipp Herrmann, mantiene el ritmo y la personalidad del diseño original dentro de la estructura monoespaciada. Inspirada en la Ronaldson Clarendon de Alexander Kay (1885), especialmente en sus cortes de tipos móviles de metal pequeños, reinterpreta ese espíritu histórico en una monoespaciada actual con identidad propia. Puedes adquirirla en la fundación tipográfica suiza Out of the Dark . Con la licencia más pequeña, el precio de esta tipografía está alrededor de los 90 euros, dependiendo del cambio del franco suizo.



