Málaga Type v6 tote bag

Así fue Málaga Type V6

La sexta edición de Málaga Type volvió a reunir a diseñadores editoriales, profesionales de la tipografía y estudiantes en lo que ya es una cita ineludible en el calendario para todo fan de las letras y el diseño editorial que se precie.

Un encuentro que, más allá del programa de ponencias, funciona como punto de encuentro de una comunidad que sigue creciendo en torno a las letras y al mundo de la edición en un sentido amplio.

Cerveza Victoria, la «casa» de Málaga Type

Como cada año, la fábrica de Cervezas Victoria en Málaga volvió a convertirse en el escenario ideal: amplitud, luz espectacular, buen sonido y ese aroma inigualable de cercanía entre público y ponentes, tan característico desde la primera edición de este evento boutique.

Además de la profesionalidad de su equipo técnico y de la barra libre de cerveza, poder contar con un espacio tan especial como la fábrica de Cervezas Victoria es algo que no dejamos de valorar. Todos los ponentes nos confiesan que se ha convertido en uno de sus sitios favoritos para una charla.

La jornada arrancó por la mañana con el taller de Glyphs, que volvió a llenar todas las plazas, esta vez con casi 30 asistentes. Cuatro horas intensas donde se mezclaron bases de diseño tipográfico y pequeños trucos del programa. Todo desde un punto de vista único y mimando mucho la parte práctica.

Rainer Erich Scheichelbauer

Uno de los elementos que hacen de este taller algo tan especial es que a sus mandos se encuentre Rainer Erich Scheichelbauer. Su forma de explicar —siempre clara y cercana— convierte conceptos más complejos en algo sorprendentemente accesible.

Con su humor característico y una pasión muy contagiosa por el diseño tipográfico, consiguió que los participantes entendieran las bases de Glyphs de forma distendida, pero sin perder rigor en ningún momento.

El feedback de los asistentes para con la organización volvió a ser excelente y, una vez más, quedó claro que la fábrica es un marco idóneo para este tipo de sesiones: espacio amplio, mesas cómodas y la sensación de estar trabajando dentro de un lugar absolutamente vivo.

La primera ponencia de la tarde corrió a cargo de Juanjo López (Manufacturas Tipográficas Madrileñas), que ofreció una intervención muy personal, casi en clave narrativa.

Más que hacer un repaso lineal de su trayectoria, que también lo hubo, Juanjo articuló a lo largo de su ponencia una reflexión personal que no dejó fuera la relación entre diseño, la política, la sociedad y estados de ánimo: existencialismo tipográfico.

En el trasfondo de su aportación discurrían el valor de saber trabajar desde la calma, dedicar tiempo a las cosas que adoramos y sobre todo, la necesidad —a veces olvidada— de hacer lo que realmente apetece, aunque no encaje del todo en las lógicas de productividad que nos rodean, y a menudo, nos superan.

Se trató de una charla honesta, bien construida y con momentos especialmente lúcidos y/o divertidos. Juanjo es amigo, y esperábamos mucho, pero superó expectativas con creces.

La segunda traca de esta sexta edición llegó con la presentación de Impresum Books y del proyecto editorial del año (al menos para nosotros): InDesign Lab.

Esta ponencia se enmarca en el «tour» de presentaciones que iniciábamos en la EASD Valencia una semana antes, y que se prolongará varios meses más con varias fechas cerradas. Dani Matoses de Impresum y Salva Cerdá (un servidor) explicamos el origen de la editorial, las bambalinas detrás del desarrollo del proyecto y las motivaciones de InDesign Lab.

El tono fue cercano, y lleno de humor, y no faltaron referencias a Chiquito de la Calzada —omnipresente en la editorial. La clave estuvo en mostrar cómo un libro técnico puede estar cuidadísimo y conjugar belleza con contenidos pedagógicos y cuidados.

Aprovechamos también que InDesign Lab está ya en su segunda edición, tras solo un mes y medio en el mercado, algo que refleja el interés que ha despertado en escuelas, estudiantes, profesores y profesionales del diseño en general, y del editorial en particular.

El cierre de la tarde lo protagonizó Rodrigo Sánchez, que ofreció una conferencia centrada en las portadas realizadas durante su etapa al frente de La Luna de Metropolis.

Se trató de una auténtica clase magistral con una disección sobre el proceso detrás de muchas de ellas casi quirúrgica. Portada a portada, explicó decisiones, descartes, aproximaciones y formas de afrontar el diseño, y sobre todo saltarse los lugares comunes en el camino al concepto.

Un repaso que hizo patente por qué su trabajo es una referencia y por qué su manera de resolver problemas visuales ha marcado a tantos profesionales.

Echamos de menos referencias a su estupendo primer libro El periódico es un cruel amante, que ya os recomendamos en nuestra newsletter mensual, y de contenido altamente «subrayable». Pero eso hubiera dado, quizás, para otra conferencia completa.

Como cada año, el sorteo puso en tensión a todo el el público con una mezcla de expectación y humor. Y es que sigue la tónica anual de que cada vez hayan más regalos, más colaboradores y más participación que en ediciones anteriores.

Una forma tan emocionante como dulce de poner el punto y (casi) final al Málaga Type y dar paso al networking.

El momento de networking volvió a ser uno de los platos fuertes del día. En nuestra área de venta Kiosco tuvieron cabida sospechosos habituales como Jardín de Monos, Collapaper, Festiu y Gràffica, pero la estrella sin duda fue InDesign Lab.

En el puesto de firmas y venta, el movimiento fue constante: conversaciones rápidas, abrazos, fotos, dedicatorias, dudas técnicas sobre el libro, comentarios sobre procesos… Un tramo intenso que me impidió, literalmente, apartarme del sitio ni un minuto y tomarme una cerveza, pero… la fama cuesta.

El balance general de Málaga Type v6 fue extraordinario: lleno absoluto, ambiente inmejorable, ponencias de lujo y un público enorme.

Pero también es evidente —y conviene decirlo— que organizar un evento de este tipo no es gratis. Lograr apoyo económico de patrocinadores privados se torna cada vez más difícil y el proyecto no encaja en las fórmulas legales contempladas para contar con apoyo institucional.

Málaga Type se sostiene por el trabajo voluntario de muchas personas, por la generosidad de patrocinadores fieles y por las ganas de seguir reuniendo a la comunidad. Pero… Desde aquí nos resulta un tanto incomprensible como un proyecto que lleva «Málaga» en su propio naming, se encuentre solo con trabas burocráticas para conseguir el apoyo institucional de una ciudad que apuesta fuerte por la cultura.

Nos quedamos con que esa mezcla de esfuerzo y entusiasmo se encuentra en la base de lo que da sentido a Málaga Type. Todo el equipo de Rayitas azules: Ana Moliz, Lidia Pinta, Cecilio Cobos, Esther Sepúlveda y, por supuesto, el que suscribe, Salva Cerdá, nos pondremos manos a la obra desde ya para que no solo haya una séptima edición, sino que se siga superando.

Fotos: Lidia Pinta