
Perseverancia, paciencia infinita, respeto inquebrantable y amor incondicional por un oficio tan bello como sacrificado que, a pesar de que el advenimiento digital certificó su defunción, goza de buena salud. Y paradójicamente han sido precisamente las redes sociales el medio para mostrar al mundo que todavía hay quien se dedica profesionalmente al oficio del rotulismo tradicional a pincel.
Formada en el diseño gráfico, Elisa muy pronto descubrió que al margen de la pantalla del ordenador seguían existiendo amplias parcelas de creatividad donde poder dar rienda suelta a su expresividad más personal. Tras un máster de caligrafía, inició una fructífera carrera de rotulista que la ha llevado de su natal Granada, pasando por Barcelona, hasta Berlín, donde actualmente reside. Hoy en día es una referencia indispensable del rotulismo a pincel en España.
Hemos hablado con Madame Letters de muchas cosas, como descubrir el propio camino, también del pánico al papel en blanco y a saltar al vacío. Seguir una vocación es como subir la montaña por el lado más escarpado, pero hay quienes como ella, a pesar de las dificultades e incomprensiones, disfruta de cada paso porque está convencida de la bondad intrínseca de los materiales que conforman su día a día.

AKA DELE. Proceso
¿Cómo descubriste tu pasión por el rotulismo y el diseño de letras?
En realidad fue algo circunstancial. Como la mayoría de rotulistas de mi generación ( y de las posteriores) tengo formación en diseño gráfico, aunque la mía fue corta y me dejó con inseguridades y poca práctica. Por eso lo completé con un máster donde descubrí el mágico mundo de la caligrafía. Dejar el ordenador a un lado despertó una parte en mí que, aunque ya pintaba al óleo desde pequeña, había menospreciado hasta el momento. Nunca tuve el interés y la paciencia para diseñar tipografía digital y por eso admiro muchísimo a las personas que lo hacen.
La rotulación llegó a mi vida más tarde cuando, paseando por la convención de tatuajes de Barcelona, vi un pequeño stand de una pareja haciendo una demostración en vivo y dando a conocer el oficio (más común entre tatuadores). Me sentí conmovida, como si acabara de descubrir lo que llevaba tanto tiempo buscando, sin saberlo.
Siempre me sentí «mediocre» cuando estudiaba. Mis trabajos eran de lo más normal. Ahora veo que simplemente estaba aprendiendo y no era un lugar donde competir ni compararse. Esto, en rotulación, es uno de los pilares fundamentales. En general, somos una comunidad pequeña y humilde. Nos encanta compartir y ayudar.

Barrio. Specialty coffee (Granada)
¿Qué te llevó a elegir el rotulismo como carrera profesional?
Cuando asistí a mi primer taller de iniciación sentí como si mi eterna búsqueda hubiera terminado. Nada más lejos de la realidad, un mundo nuevo se abría ante mí y hasta día de hoy sigo explorando y aprendiendo.
También me di cuenta de que no iba a ser fácil: dominar el pincel requiere mucha práctica; el material es caro y para colmo muy pocos saben que este oficio aún existe. En general, parecía un oficio muy sacrificado en muchos sentidos, pero mi experiencia en caligrafía, tipografía y diseño me daba tal seguridad que pensé que sólo era cuestión de práctica. Esa noche llamé a mi madre para decirle que ya lo había decidido: —Mamá, voy a ser rotulista.
Lo que me cautiva de la rotulación (de la artesanía en general) es que cada trabajo es único. No hay espacio para competir entre nosotros. Excepto quien busque la fama o el reconocimiento personal como artista, creo que todos perseguimos un mundo mejor donde las ciudades son más bonitas y los negocios más humanos.

Amarela Cafe. Proceso
¿Quiénes han sido tus mayores influencias o referentes en el mundo del lettering y el diseño?
Sin duda Keith Adams, quien me enseñó el amor por la caligrafía y por la enseñanza, que ni es fácil ni está hecha para todo el mundo. También a mi querido amigo Anibal García, a quien admiro por haber encontrado el balance entre ser un prolífico diseñador y llevar una vida rural y disfrutar de las cosas importantes de la vida.
¿Recuerdas algún proyecto o experiencia inicial que te marcara especialmente?
Recuerdo la primera vez que alquilé un taller en Barcelona, donde vivía en ese momento. Era verano, tenía 25 años y había dejado mi trabajo de oficina para empezar de cero. Apenas tenía tres latas de pintura y dos pinceles. No tenía experiencia ni encargos. Una tarde de agosto de muchísima calor y con un folio en blanco delante de mí, experimenté mi primer ataque de pánico, que me marcó para siempre. Varios ataques y angustias más tarde, me mudé a Granada, mi ciudad natal, donde me recuperé y lo intenté de nuevo, a mi ritmo y de una manera más amable. Esto me ayudó a entender que el éxito exige tiempo y perseverancia; a no vivir por encima de tus posibilidades y a disfrutar más los comienzos.

Amarela Cafe. Proceso
¿Cuál es tu proceso creativo al enfrentarte a un nuevo proyecto? ¿De dónde sacas inspiración?
Cuando ya conozco el nombre y el negocio que voy a diseñar, experimento una especie de sinestesia lingüística: puedo ver colores, formas o estilos de letra concretos, e intento ser fiel a este primer estímulo. Esto no pasa por arte de magia, sino por años de experiencia, ensayo y error. Nunca lo he hablado con nadie pero imagino que nos pasa a la mayoría. Antes me dedicaba a hojear libros y bocetar hasta dar con algo decente. Me inspira mucho la rotulación francesa; su paleta de colores y tipografías tan exquisitas y delicadas, en oposición a lo que a uno puede venirle a la mente cuando piensa en la rotulación tradicional norteamericana, de la que bebemos la mayoría de rotulistas al empezar.
¿Qué técnicas o materiales prefieres utilizar en tus proyectos de rotulismo?
Me gusta tanto pintar como dorar con pan de oro. Lo único de lo que reniego por el momento es de usar plantillas de vinilo. No tengo nada en contra de quien las usa pero creo que para mí sería muy peligroso, en el sentido de poner en peligro mis habilidades y entrar en un bucle de comodidad y rapidez que iría en contra de la naturaleza del propio oficio.

Floristeria hatural. Boceto
En un mundo cada vez más digital, ¿cómo ves el papel del rotulismo tradicional?
¿En España? Aún muy desconocido. Y poco respetado. Siguen tirando rótulos emblemáticos a la basura y reemplazandolos por un trozo de plástico sin gracia, contribuyendo a que nuestras ciudades tengan menos personalidad y más ruido visual que nunca. Sin embargo las redes sociales, por ejemplo, han ayudado a que mi trabajo llegase a muchas más personas de las que podría imaginar, dando lugar a nuevos clientes y encargos.
¿Qué has aprendido de tus errores a lo largo de tu trayectoria?
A respetar los ritmos y tiempos vitales en los que funciono. He aprendido que la productividad es relativa, y que no sirve de nada compararse con los demás.

Epicureum Brunch & coffee. Granada
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere iniciarse en el mundo del rotulismo?
Aprende caligrafía. Te dará una base muy sólida para diseñar y la memoria muscular de tu mano te lo agradecerá cuando tengas que empezar con el pincel de rotulación. No hacen falta muchos materiales para empezar. Apúntate a cursos con profesionales del tema y sobre todo: pregunta todas las dudas que tengas a las personas que admiras y valoras.
Otra opción es atender a los encuentros de rotulación conocidos como Letterheads o Burds of the brush. Es la oportunidad perfecta para aprender y conectar.
¿Cómo crees que ha evolucionado el papel de las mujeres en el mundo del rotulismo y el diseño de letras a lo largo del tiempo?
Siempre ha sido un oficio donde predominaba la figura masculina, hasta ahora.
Cada vez somos más las mujeres, personas trans y no binaries que nos dedicamos a esto y buscamos reconocimiento. La figura masculina sigue siendo predominante pero hay un cambio y crecimiento esperanzadores.

Sabático. Detalle
¿Te has enfrentado a barreras o estereotipos por ser mujer en un campo donde tradicionalmente los hombres han tenido mayor visibilidad?
Totalmente. Estoy segura de que a un rotulista (hombre cisgénero) subido a una escalera, mientras está pintando, no le molestan diciéndole lo bonitas que son sus piernas.
También en redes sociales: cada día vemos hombres que enseñan su cara porque, como ya sabemos, esto beneficia el algoritmo y les hace más virales. Pero nadie les juzga por ello ni deberían. Sin embargo a la mujer se la critica e infravalora y se cree que su éxito es desmerecido o regalado por haber mostrado su cuerpo e imagen. Siempre han sido hombres los que, en mitad de un trabajo, me han cuestionado sorprendidos si esto era mi principal fuente de ingresos.

Mítico Bar
¿Cómo ha sido tu experiencia como mujer en el mundo del rotulismo? ¿Te has sentido apoyada o has percibido desafíos específicos por cuestiones de género?
Siempre he visto cómo se apoyaban más entre hombres. Tanto presencial como digitalmente. La cuestión del género nubla el pensamiento y juicio de muchas personas y esto pasa también en nuestro oficio. Desde el mansplaining constante hasta perderte el respeto y expresar su deseo sexual sin miramientos. A veces por parte de maestros, lo cual es preocupante. Estoy encontrando apoyo en figuras rotulistas femeninas y no binaries y entre todes estamos empezando a cancelar figuras públicas conocidas porque creemos que no merecen nuestro apoyo. Nos hemos posicionado y tenemos claro que no debemos separar al artista de su obra.

Bonobo. Pilates
¿Crees que las mujeres aportan una sensibilidad o enfoque diferente al rotulismo? ¿Qué destacarías de ese aporte?
Quiero pensar que sí. Quiero pensar que hay una agudeza emocional y una empatía muy útiles a la hora de percibir mejor las necesidades del trabajo o del cliente. Aunque, en mi caso, a veces se vuelva en contra cuando algo no sale como esperaba. Pero siempre merece la pena ya que trabajamos más el autoconocimiento, que al fin y al cabo es lo que nos hace crecer y evolucionar como artistas.

Burds of the brush. Berlin
¿Qué importancia tiene para ti dar visibilidad al trabajo de las mujeres en este campo?
Muchísima. Somos mucho más inteligentes de lo que creen algunos y por eso han ido surgiendo iniciativas tan brillantes como la de crear Burds of the Brush como encuentro alternativo al que se venía haciendo siempre, el original Letterheads, donde se repetían ciertas dinámicas competitivas e incómodas para las minorías de género.
Burds of the brush da especial bienvenida a mujeres, personas queer, transgénero y no binaries donde no hay espacio para dinámicas sexistas, machistas, racistas, homofóbicas ni transfobas. De hecho, me enorgullece formar parte de la organización del próximo encuentro inclusivo en Berlín el próximo mes de septiembre.

Benditas mujeres tattoo. Boceto


