Mujeres en diseño editorial: Clara Sancho

Retrato de Clara Sancho.

En esta entrega de Mujeres en diseño editorial, hemos tenido el placer de entrevistar y conocer un poquito más en profundidad a Clara Sancho. Con proyección nacional e internacional, Clara se especializa en proyectos provenientes del ámbito artístico y cultural.

Rayitas Azules: En primer lugar, nos gustaría comenzar conociéndote un poquito más en profundidad, Clara. Cuéntanos sobre ti y tus orígenes en el mundo del diseño.

Clara Sancho: Estudié Bellas Artes en Madrid, y el cuarto curso lo hice en la escuela de diseño de Helsinki. Fue allí, rodeada de estudiantes que desarrollaban piezas de diseño de mobiliario, textil y cerámica, y de la tradición del diseño en Finlandia, donde vi claro que quería dedicarme al diseño y que mi trabajo estuviese relacionado de alguna forma con la materialidad de los objetos.

La escucha como práctica. Museo Nacional Thyssen Bornemisza. Educa Thyssen. (2025)

A la vuelta a Madrid trabajé durante dos años en el estudio de Oscar Mariné y fue una experiencia que me marcó muchísimo. Con Oscar los proyectos gráficos y los procesos creativos se abordan desde una mirada hacia lo analógico y las artes. Además aprendes que elementos como el espacio en el que desarrollas la actividad, tu biblioteca, la música, así como las referencias que te rodean, o el hecho de elegir con criterio las herramientas y materiales de trabajo es algo valioso y que contribuye a elevar tu trabajo.

Fue una época de grandes aprendizajes con la que gané confianza para ir a Inglaterra. Allí cursé el Master en Book Design de la Universidad de Reading y al terminar empecé a trabajar en el museo Victoria and Albert de Londres, un museo donde ya se sabe que las colecciones y programación están muy centradas en la historia del diseño, y por tanto fue también fundamental para mi trayectoria.

RA: ¿Qué fue lo más difícil al empezar a trabajar como diseñadora?

CS: En cada etapa ha habido retos profesionales y creativos diferentes. He pasado de trabajar en un estudio de autor a formar parte de una institución cultural en Reino Unido, y desde 2015 de forma progresiva he empezado a trabajar por proyectos reubicándome en las ciudades de Beirut y Dubai para llevarlos a cabo. Desde 2018 establecí mi estudio en Madrid, mi ciudad natal.

Cada uno de estos ambientes o situaciones tiene sus propios códigos, su organización, sus condiciones contractuales, y por su puesto su potencial o limitaciones para la creatividad. Lo más complejo, y quizá lo más interesante de estos inicios es tratar de mantener un equilibrio entre la curiosidad por lo nuevo y tu propio universo, pero sin partir de una idea preconcebida demasiado rígida. De las formas de trabajar que he mencionado (autónoma / dirigiendo un pequeño estudio, en una institución o para un estudio) quizá el mayor reto ha sido ir llegando, y poder disfrutar (¡importante!) de una situación de autonomía completa, en la que además del diseño tienes que encargarte de otras tareas tales como la gestión del estudio.

In Interludes and Transitions, Tercera Bienal de Arte Contemporáneo, Diriyah, Arabia Saudí (2026)

RA: ¿Cómo se construye una voz propia dentro del diseño editorial? y, ¿qué decisiones dirías que han resultado claves para llegar a donde estás ahora?

CS: Creo que es importante crear poco a poco un universo que se sienta lo suficientemente propio como para mantenerte motivada cuando los ánimos bajen o los bloqueos surjan. Y eso lo vas construyendo en parte desde una cultura laboral del estudio, y reflexionando sobre el cómo abordas o esperas enfrentarte a futuros encargos.

También considero que tener autonomía sobre el proceso contribuye a esa voz propia.

Me parece importante dar espacio a los proyectos personales aunque sean pequeños. Son iniciativas que pueden acabar convirtiéndose en algo más grande, pero que conviene tenerlas presentes y que sirvan de base para nuestra investigación.

RA: Cuando te enfrentas a un nuevo proyecto editorial, ¿por dónde empiezas realmente? ¿Cuál es tu flujo de trabajo?

CS: Empiezo por la labor de documentación e investigación sobre los contenidos que se van gestando en paralelo en el proyecto. Dependiendo del proyecto y la temática este proceso puede empezar con visitas, conversaciones, lecturas…

Me gusta tener un contacto cercano con los participes de la publicación, así como los artistas y los profesionales que se ocupan de la producción. Siento que a cada trabajo se accede por una capa o un tema. A veces es la materialidad, otras hay un contenido que ya estaba ahí, o te das cuenta de que la clave está en la navegación de la información dentro del libro, y las decisiones estilísticas son secundarias.

Dorothy Iannone. Una y otra vez. Museo Centro de Arte CA2M, Madrid (2026)

Y sobre todo, aunque puede parecer que es un proceso lineal, a lo largo del proceso siempre se van revisando algunas decisiones de diseño. Me gusta tener algunas cosas claras cuando arrancamos, pero reconozco que siempre hay ajustes inesperados cuando todo está más avanzado y eso está bien también.

Narelle Jubelin. Nalgures. Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) (2024)

RA: Hay algún proyecto que haya marcado un antes y un después en tu forma de acercarte al diseño editorial? ¿Por qué?

CS: Uno de los proyectos que mejor reflejan un proceso de trabajo cercano con el comisariado expositivo, los artistas y los profesionales que se ocupan de la producción permitiéndome ir más allá de «solo diseño» es la publicación diseñada para la exposición Dèja Vécu de Asuncion Molinos Gordos, comisariada por Andrea Pacheco en el museo Centro de Arte Dos de mayo (CA2M) en 2024.

Asunción Molinos Gordo. Déjà Vécu (lo ya vivido). Museo Centro de Arte CA2M, Madrid (2024) 

Asunción Molinos Gordo. Déjà Vécu (lo ya vivido). Museo Centro de Arte CA2M, Madrid (2024) 

Otro, anterior, sería la publicación independiente Visitor Figures (2015) que diseñé y co-edité con el fotógrafo británico Nigel Shafran a partir de las imágenes que fueron descartadas en otro proyecto interno del Victoria and Albert Museum. Ahí di un paso adelante hacia la creación de proyectos editoriales independientes. Esta es una labor que me interesa mucho y un tipo de proyectos que nacen con una energía única, porque son poco probables, a veces no cuentan con un gran apoyo inicial, pero que confías en ellos y son enormemente enriquecedores.

Nigel Shafran. Visitor Figures (Out-takes from the V&A Annual Review)  (2015)

RA: ¿Qué referentes (visuales, literarios o incluso cinematográficos) han influido en tu forma de diseñar? 

CS: Mis mayores referentes son las geografías en las que he habitado y cómo me he relacionado con estos lugares incluso después de haberlos dejado atrás. Son aprendizajes y sensaciones que se han ido materializando con el tiempo. Tiene más que ver con un ejercicio de revisión de esas referencias ya interiorizadas, que con trasladar directamente esas referencias a tu trabajo en el momento en que estoy ahí.

RA: ¿Hay algún libro o proyecto editorial al que vuelvas constantemente? 

CS: Voy mucho a libros como los dos de Joost Grotens porque me interesa cómo utiliza las imágenes y la retícula. También tengo siempre a mano algún libro de consulta sobre cualquier tema. Me divierte mucho ojearlos, sobre todo los antiguos. Hace poco compré uno en una librería de la Cuesta de Mollano, en Madrid, sobre cómo terminar partidas de ajedrez. ¡Yo ni siquiera sé jugar! Pero me encanta ver la descripción con imágenes y diagramas interesantes, te diría que casi más si es un tema del que no sé mucho.

RA: ¿Hay algo que hayas aprendido por tu cuenta que consideras fundamental en el trabajo del día a día?

CS: (Entre risas) ¡El entrenamiento de fuerza! ¡Me sienta muy bien! Moverse está bien. Salir a pasear, bailar, nadar. Super importante si te pasas tantas horas en silencio trabajando en proyectos editoriales.

RA: ¿Qué parte del trabajo no se ve y piensas que es importante entender desde el principio?

CS: No sé si se sabe o no, pero hay que tener en cuenta que la profesión de diseñador/a, puede ser una actividad tremendamente social y muy solitaria a la vez. En qué lado del espectro te encuentres más cómoda, lo vas sabiendo con el tiempo. No sé de qué lado se habla menos, pero quizá se tiene una imagen preconcebida que luego puedes cambiar o que no coincide con lo que necesitas. Es positivo entender que puedes tratar de amoldar tu forma de trabajo a tu carácter.

RA: ¿Qué te hubiera gustado que alguien te dijera cuando estabas empezando?

CS: Ni idea. ¡En realidad estoy bastante agradecida por todo lo que sí se me dijo! Aunque fuese para hacer lo contrario.

Muchísimas gracias, Clara, por concedernos este ratito para poder conocerte más en detalle así como tus procesos y referentes. ¡Todo un gustazo!

Créditos fotografías: Laura San Segundo.