
En 2001, recién estrenado el siglo XXI, hizo su aparición un libro llamado a convertirse en un clásico en lengua española sobre tipografía. Firmado por José Luis Martín Montesinos y Montse Mas Urtuna, Manual de tipografía era una de las primeras referencias de Campgràfic, editorial nacida en 2000 especializada en tipografía y diseño editorial, que con los años se ha convertido en pieza clave del panorama tipográfico de habla hispana.
Con motivo de la reedición actualizada en 2025 de Manual de Tipografía, hemos hablado con su autor y editor, José Luis Martín Montesinos, profesor, alma mater de Campgràfic y, sobre todo, un maestro sabio, cercano y afable con quien siempre es un placer conversar.
¿Qué motivó la decisión de reeditar Manual de tipografía más de veinte años después de su publicación original?
Después de 24 años de la primera edición, aún era el quinto libro más vendido de Campgràfic y había muchas cuestiones en las que el libro se había quedado obsoleto. En esta décima edición, además de la actualización, también se han añadido aspectos esenciales, que anteriormente no estaban.

¿Cómo ha cambiado el panorama tipográfico y editorial desde 2001 hasta hoy? ¿Qué aspectos han sido clave para justificar una revisión?
El panorama tipográfico, al igual que la sociedad en la que vivimos, ha cambiado mucho. En el ámbito tipográfico, el cambio ha sido para mejor. Cuando nosotros empezamos en Campgràfic en el 2000, la perspectiva tipográfica era muy minoritaria. Es muy alentador ver la cantidad y calidad de buenos profesionales que hay en la actualidad en el universo de la tipografía.
Siendo sincero, el principal motivo para hacer la nueva edición ha sido disponer del tiempo para revisar el contenido a fondo, actualizarlo y completarlo ;P… Bromas aparte, la idea de revisión nace al comprobar que algunas de las preguntas que me hacían los alumnos en clase no tenían respuesta en el libro, por ejemplo, sobre temas como la cuadrícula base o los estilos de carácter o de párrafo.

¿Qué mantiene vigente a esta obra en el contexto actual del diseño?
El apartado dedicado a historia del diseño, en general, e historia del diseño editorial, en particular, nunca tendrá fecha de caducidad y es el contenido que mantiene vigente a este libro. También es una herramienta que sirve para abrir la puerta al mundo tipográfico.
¿Cuáles han sido los principales cambios o actualizaciones en esta nueva edición?
Casi todas las páginas tienen cambios, aunque la mayoría son cambios muy sutiles. Entre las principales novedades podríamos citar: la compatibilidad de fuentes PostScript con InDesign; los atributos de las fuentes OpenType; las familias seriales, poniendo de modelo la tipografía Nomada de Jordi Embodas; la importancia del espacio fino; los métodos de justificación en InDesign; Eric Gill y el texto sin justificar; la cuadrícula base en InDesign; la terminología del libro de papel; la encuadernación de libros; y un breve texto sobre licencias de las fuentes tipográficas. Además de un prefacio a esta edición escrito por Rubén Fontana.

¿Cuánto tiempo ha llevado el proceso de revisión y actualización de esta edición?
Aproximadamente un año, aunque como es fácil de imaginar, no ha sido a jornada completa. El proceso de trabajo ha resultado muy tranquilo, nada estresante, muy distinto al de la primera vez.
¿Se ha incorporado nuevo contenido o se ha reestructurado el original?
Una buena pregunta. Se ha mantenido la estructura de las anteriores ediciones, porque todos los profesores de las escuelas de diseño, que utilizan nuestro libro, nos pedían lo mismo: actualizad el Manual, pero no cambiéis la estructura. Y eso es lo que se ha hecho.

¿Qué tipo de colaboraciones o asesoramiento habéis tenido para adecuar el contenido a la era digital?
Hemos contado con la ayuda de dos buenos profesionales, además, de excelentes personas, Pedro Arilla y Damià Rotger. En esta edición ha desaparecido el subtítulo y se ha quedado solo como Manual de tipografía.
¿Qué desafíos plantea editar un libro técnico sobre tipografía en un entorno que cambia tan rápidamente?
Efectivamente, ese ha sido el motivo por el cual el libro había quedado desfasado: los aspectos técnicos que aparecían habían quedado obsoletos. En la anterior edición todavía se hablaba de QuarkXPress. Siempre es un desafío tratar cuestiones técnicas, pero afortunadamente el libro también plantea otros aspectos.
¿Cómo se adapta el manual al uso de tipografía en pantallas, interfaces o entornos digitales?
El libro es una introducción a la tipografía y a los conceptos básicos, por tanto, en ese aspecto puede ser muy útil como iniciación a los entornos digitales.

¿Cómo esperáis que esta nueva edición sea acogida por las nuevas generaciones de diseñadores?
En los libros de tipografía, la respuesta de los lectores es siempre una incógnita. Tenemos la reciente experiencia del libro de Gerard Unger, Teoría del diseño de tipos, que no ha tenido la acogida que esperábamos, siendo un buen libro y un excelente autor.
¿Tienes algún recuerdo o anécdota especial de cómo este libro ha acompañado a estudiantes o profesionales a lo largo de estos años?
Por supuesto, después de tantos años, han ocurrido muchas anécdotas. Quizás la que más huella me ha dejado fue la que ocurrió en la Universitat de València, en la Facultad de Geografía e Historia, en Historia del Arte. Siendo alumno de la asignatura de artes gráficas, el examen fue sobre el Manual de tipografía, yo saqué un 9,5 y otro alumno sacó un 10…

¿Qué rol crees que sigue teniendo el editor especializado dentro del ecosistema tipográfico y del diseño en español?
El editor de libros de tipografía es esencial en el ecosistema tipográfico, porque es una disciplina muy específica que necesita dedicación y formación; son quienes creen que un libro nos puede hacer mejores en nuestra profesión. Por ello, en este ámbito solo caben los entusiastas, los convencidos, los apasionados…
Muchas gracias, José Luis.


