Entrevista a Ricardo Cases

Ricardo Cases retratado por su hija Martina Cases

Fotografía: Martina Cases

Ricardo Cases (Orihuela, 1971) lleva años fotografiando lo que muchos considerarían «banal»: palomas, piscinas municipales, fiestas populares, perros, paisajes aparentemente anodinos. Sin embargo, en su trabajo lo cotidiano se convierte en una coreografía extraña y vibrante donde el color, la luz dura del Mediterráneo y el humor funcionan como herramientas de análisis cultural.

Miembro del colectivo Blank Paper en sus inicios y autor de proyectos como Paloma al aire, El porqué de las naranjas o Estudio elemental del Levante, Cases ha construido una obra profundamente ligada al territorio, pero también a una forma muy personal de entender la edición y el fotolibro como objeto narrativo.

Fotografía perteneciente a El porqué de las naranjas. (2014)

En Rayitas Azules hemos tenido la grandiosa oportunidad de conversar con él sobre procesos, ritmos y publicación de proyectos.

Centrarnos en lo existente

Rayitas Azules: Tu trabajo suele estar muy ligado al territorio y a lo cotidiano. ¿Qué te hace decidir que un tema o un lugar merece convertirse en proyecto fotográfico?

Ricardo Cases: Tiene que haber un estímulo que puede propiciar el contexto en el que esté trabajando, el encuentro con un hecho que me haga conectar personalmente y que suele tener un carácter local, cercano culturalmente. También puedo enloquecer por culpa de una luz, un color o una forma determinada y que esta idea no me suelte hasta resolver toda una serie. Mi reto con la cámara es tratar de revisar y reordenar los elementos que nos ofrece la realidad, la cotidianidad. Es tan sencillo y tan complicado como mirar bien.

Fotografía perteneciente a Estudio elemental del levante. (2020)

RA: ¿Qué papel juega el humor o la ironía en tu forma de mirar? 

RC: Esta es una cuestión que va con la forma de ser de cada uno, no es algo que busque, estoy más centrado en lo que he dicho antes. 

RA: Que parte de tu obra se materializa en formato libro. ¿En qué momento decides que un proyecto necesita convertirse en publicación? 

RC: Yo diría que siempre. Hasta las fotos «desamparadas» acabo de buscarles cobijo con ideas diferentes como la colección de cuadernos de archivo, que nace por la necesidad de publicar fotos que me interesaban y que no pertenecían a ningún proyecto. Hago 25 copias de cada carpeta para asegurarme de que no se perderán el día que mueran los discos duros. Quizás esta incontinencia editorial que tengo se deba en parte a estos miedos por lo vulnerables que son los archivos digitales. El fotógrafo digital vive con esta amenaza continuamente e imprimir y sobre todo publicar es una solución muy interesante.

Fotolibro Belleza de barrio (2008)

Catálogo, un reto que abordar que se convirtió en un autorretrato

RA: ¿Cómo fue el proceso emocional de fotografiar los libros tras el paso de la DANA para Catálogo? ¿Qué se te pasaba por la cabeza mientras hacías las fotos? 

RC: Trabajaba instintivamente, tratando de defenderme como podía, con la cámara y con los pocos libros que aparecieron, mirando para adelante, intentando hacer virtud del problema, buscando ideas que me dejaran a avanzar. Este problema me hizo valorar aún más la idea de publicar, porque cuando publicas distribuyes tu trabajo en muchos lugares, a veces muy lejanos y eso da tranquilidad ante un hecho así.

Catálogo, de Ricardo Cases recoge una serie de libros que sufrieron las consecuencias de la Dana de aquel fatídico 29 de octubre del 2024.

«Aquellas imágenes fundamentales y perdurables de los maestros de la fotografía que condensaban claves de lo humano inexplicables mediante palabras, habían sido intervenidas libre e irreverentemente por una naturaleza que imponía su marca estilística: el caos». 

Imagen de Ricardo Cases

Imagen perteneciente a Catálogo (2025)

«En el momento, fotografiar esos libros fue una acción de emergencia, de contención de daños, una forma de tratar de salvar el autorretrato. Después, con el tiempo, esas fotografías de libros difuntos fueron cobrando un nuevo sentido, curativo y reconfortante».

Imagen de Ricardo Cases

Imagen perteneciente a Catálogo (2025)

Ficha técnica

  • Año: 2025
  • Formato: 21,8 x 16,5 cm
  • Autopublicado
  • Diseño: Tipode Office
  • Copias: 400
  • Impresión: Impresum
  • Pre-impresión: Arena Retouching
  • Páginas: 136
  • Número de imágenes: 67
  • ISBN: 978-84-09-76067-1

¿Editorial o autopublicación? Un dilema entre artistas

RA: Has trabajado tanto con editoriales como en proyectos más cercanos a la autopublicación. ¿Qué te aporta cada forma de trabajar? 

RC: Trabajar con Dalpine me permite desarrollar proyectos editoriales con más desarrollo, con producciones más exigentes y llegar a mucho más público, distribuir en condiciones. Autoeditarse es una experiencia bien diferente, en mi caso, casi siempre tiene que ver con fanzines de ediciones limitadas producidos en casa con una inkjet, buscando la mayor calidad con la publicación más humilde.

RA: ¿Cuál dirías que es el proyecto que más ha significado para ti emocionalmente? 

RC: Puede ser este último, Catálogo, por las circunstancias en las que surge el proyecto. Me cuesta mucho presentar este libro en público, no es una posición cómoda.

Algunos consejos

RA: Para alguien que quiera empezar a autopublicar su trabajo, ¿qué crees que debería tener claro antes de lanzarse? ¿Qué consejos le darías? 

RC: Que publique fanzines, que experimente con publicaciones humildes de presupuesto y ambiciosas en lo creativo y que pida mesa en ferias de autoedición como Libros Mutantes, Fiebre o Recreo.

RA: Esto podría ayudar(nos) a muchos fotógrafos que realizan proyectos ¿Cómo sabes cuándo un proyecto está terminado?  

RC: Cuando te aburre o no te motiva seguir haciendo fotos.

RA: ¿Hay algún fotolibro que haya cambiado tu manera de entender el medio? 

RC: Muchos, cualquiera de Cristóbal Hara, de Oscar Monzón, Antonio Xoubanova, Aleix Plademunt, Pablo Casino, Lua Ribeira, David Hornillos, Bernardita Morello, Vicente Paredes, etc

RA: ¿Crees que estamos ante un momento de saturación de imágenes? ¿Cómo puede un fotógrafo emergente encontrar una voz propia en este panorama que tenemos actualmente? 

RC: Trabajando mucho, ilusionado, con amigos con criterio, críticos con tu trabajo.

Foto de Ricardo Cases

Fotografía perteneciente a Paloma al aire (2011)

RA: ¿Cómo estás viviendo el auge de las Inteligencias Artificiales generativas? 

RC: No tengo ni idea de este asunto, tan poca como tocar el arpa.

RA: En los tiempos que corren, ¿la fotografía analógica cobrará más fuerza que la digital? ¿Nos encontramos ante un posible comeback? 

RC: Eso viene pasando desde hace unos 15 años, es entendible que a la gente que empieza le parezca atractivo, por las imperfecciones, los tiempos lentos, las cámaras de antes, todo era como una liturgia, más especial pero si algo bueno ha traído la fotografía digital es que no hace falta presupuesto para trabajar y eso es la bomba, más aún cuando te ofrece una calidad increíble hace unos pocos años.

Colofón

RA: Si pudieras hablar con el Ricardo que se encontraba en los inicios de su carrera ¿qué consejo le darías? 

RC: Lo dejaría tranquilo, a su rollo, como un loco haciendo fotos.

RA: ¿Volverás a hacer un FastBook? ¿Has pensado alguna vez en hacerlo en Málaga? Te  esperamos aquí con los brazos abiertos.

RC: Me encantaría poder hacer de nuevo Graffiti el taller que hice con Antonio Xoubanova, un taller muy divertido e interesante cuya finalidad es hacer una exposición en vez de un libro.

Como hemos podido ver, la fotografía de Ricardo Cases nos insiste en mirar lo que ya está ahí. Basta con un vistazo hacia nuestro entorno para obtener raudales de información sobre la situación política y cultural del mismo. Sus imágenes hablan por sí solas, haciéndonos recordar que una imagen, vale más que mil palabras. Gracias, Ricardo, por concedernos este ratito para conversar contigo y poder conocer más acerca de ti y de tu trabajo.