La literatura en español explotó en América Latina en los años sesenta del siglo pasado, por eso a aquella deslumbrante generación de escritores se la conoce como El Boom. Cincuenta años después es posible que nos encontremos ante otra de esas desprejuiciadas explosiones que insuflan aire fresco al panorama cultural, en este caso concreto, al mundo del diseño tipográfico. Un boom tipográfico. Porque a estas alturas a nadie se le escapa que la tipografía vive días de esplendor en América Latina. Una constelación de creadores, diseñadores de tipografía, especialistas en lettering —«letristas» dicen allá, con esa proverbial sensibilidad que tienen para enriquecer el idioma y ser precisos, así que a partir de ahora adoptaremos el término— llevan años realizando un trabajo en muchos casos sobresaliente y en más de una ocasión hemos vuelto la vista hacia el otro lado del charco en busca de inspiración y buen hacer tipográfico.

Pero nosotras vamos a dirigir la mirada hacia ellas, las mujeres diseñadoras de tipos y letristas latinoamericanas. Por fortuna, cada día resulta más evidente que el panorama tipográfico femenino en América Latina es tan abigarrado, vigoroso y amplio que ni se nos pasa por la cabeza intentar abarcarlo entero, pero sí nos vamos a ir acercando a algunas de estas mujeres con nombre y apellidos para que nos cuenten sobre sus experiencias con las letras, cómo llegaron a ellas, sus días de estudiantes, su camino hacia la profesionalización, sus proyectos actuales… A través de estos retratos, casi autorretratos, nos iremos acercando a la realidad de ser mujer letrista, tipógrafa o diseñadora de tipografía en América Latina.

Fer Cozzi, el talento liberador

Debemos confesar que Fer Cozzi nos ha encandilado desde el mismo momento en que la hemos conocido. Ella se define como «diseñadora de letras, conversadora y apasionada». Su talento como diseñadora tipográfica queda meridianamente claro nada más entrar en su web; de su apasionamiento y don de buena conversadora dan fe sus respuestas, cargadas de inteligencia, compromiso y sentido crítico.

Nacida y residente en Buenos Aires, se formó en su prestigiosa universidad, cursando una licenciatura en Diseño Gráfico y una especialización de posgrado en Diseño de Tipo, estudios que completó con varios cursos de caligrafía, letras (lettering) y diseño tipográfico. En la actualidad, compagina su trabajo como diseñadora de letras con la docencia como profesora en el Máster de Diseño Tipográfico de la UBA, además de impartir cursos y talleres alrededor siempre de la letra y ser colaboradora habitual en la bienal Tipos Latinos Argentina.

Enseñar y aprender y viceversa

«Dar clase me permite mantenerme cuestionando lo que sé y lo que no, y hacer me permite volcar curiosidades o desafiarme, ambas se complementan para aprender cosas nuevas.» Resulta tremendamente llamativo el hecho de que la docencia en cualquiera de sus niveles forme parte del trabajo, los proyectos, los procesos creativos y las inquietudes de tantas diseñadoras y diseñadores. Habría que pararse a investigar si enseñar lo que una sabe está en el ADN de esta profesión. Quizá esta circunstancia guarde relación con que la vocación de diseñadora comienza, en muchas ocasiones, en la infancia. Es el caso también de Fer, que tiene claro que su formación como diseñadora comenzó en la infancia, cuando «de chica me gustaba mucho dibujar y de adolescente me metí en el mundo del graffiti y los tags y eso moldeó la idea que tenía de las letras».

Tipografía Aidé

Tipografía Aidé

En consecuencia, acabó de manera natural cursando Tipografía en la UBA, «el amor por las letras se volvió real en cuanto tuve contacto con las materias en la facultad, los docentes, los cursos de caligrafía, los eventos de tipografía fueron todo lo que necesitaba para saber que no sabía nada. Me volví una verdadera groupie de las letras». Ser conscientes de que no se sabe nada para acabar sabiendo que «la tipografía tiene la maravillosa dualidad de trabajar sobre formas conocidas y, a la vez, la arbitrariedad y libertad de poder vestirlas como una quiera, de poder pensar un sistema que debiera ser altamente estable entre formas llenas de caprichos».

La libertad de la creadora

Esa dualidad de la habla Cozzi hace que la tipografía se vuelva irresistible. Dice un viejo refrán que el juego es tanto más juego cuanto más reglas tenga y éstas resulten más rígidas. Es ahí donde sobresale el talento creador, ceñirse a una estructura inamovible para, a partir de ella, ser libre para imaginar. «Tipografía es capricho, desde el minuto cero es pura regla y pura posibilidad. No sé si hay otra disciplina que tenga a la vez tanto campo fértil como límites establecidos. Y eso me parece un desafío hermoso, divertido. Hago letras porque me divierte, y divertirse lleva un montón de trabajo.»

Tipografía Augusta

En el mundo del teatro se dice que un monólogo es en realidad un diálogo donde uno de los dos interlocutores está en silencio. La voz de Fer Cozzi rezuma sabiduría, sentido común y una fresca y desprejuiciada inteligencia, así que lo más inteligente por nuestra parte es callarnos y escucharla.

El camino profesional

«La mayor parte de mi trabajo es un cóctel de accidentes, errores y la terquedad de hacer que algo funcione, incluso si lleva más tiempo, trabajo y lágrimas. Siempre es beneficio puro, nunca pasas por un error sin aprender de él. Por ejemplo, un montón de errores en una letra puede ser una excelente manera de darle vida a todo el proyecto o incluso podría ser el punto de partida perfecto para otra tipografía completa. En Tomasa, que es mi proyecto favorito hasta el momento, muchas de las decisiones se basaron en ideas o dibujos anteriores, pero algunos bocetos sin terminar me hicieron pensar en hacer el sistema de alternativas de cada letra.»

Tipografía Tomasa

Tipografía Tomasa

Sinergias

«Soy una mezcla de personalidades, de intereses y de ideas, y todas ellas se combinan constantemente. Amo tanto diseñar como dar clases, mantengo una sinergia constante entre ambas cosas. Lo que me interesa, los errores, lo que aprendo de mi trabajo intento volcarlo de manera activa en todos los demás aspectos. Y a la vez, las inquietudes, dudas y procesos que vivo de mis alumnes impactan en lo que pienso, en lo que me genera interés, en lo que hago o en cómo hago las cosas.»

Tipografía Rosalind

Tipografía Rosalind

La inseguridad

«Profesionalmente, mi mayor problema es terminar los proyectos. Dejarlos ir. Soy muy insegura con mi trabajo y si lo pienso dos veces, nunca más lanzaré una fuente porque siempre hay algo que mejorar o cambiar. Las ideas pueden ser geniales, una sola letra puede ser hermosa, pero si no puedes hacer un sistema completo y escribir palabras, nada tiene sentido.»

Tipografía Gabriella

Tipografía Gabriella

Feminismo

«Algo importante para mí, creo, es que me considero feminista y me gusta decirlo siempre que tengo la oportunidad. Entonces, sin otra razón, todas mis tipografías llevan nombres de mujeres. No solo funciona como una autoimposición, sino que conceptualmente refieren a personajes que admiro o encuentro interesantes de alguna manera. Es la posibilidad de contar más, de hacer un homenaje al rol de las mujeres como hacedoras de mundos. Ese párrafo final en las descripciones de mis tipografías es de las cosas más importantes que hago. Hacer esa pequeña explicación cuenta una historia, y eso puede abrir a que haya otras personas inquietas que quieran investigar más. Pongo mucho de mí en mis proyectos. Están llenos de emociones, ideas, dudas, intereses y cosas aleatorias que tengo en mente cuando estoy trabajando en ellas. Entonces nada me gustaría más que sean puertas para que otras personas se inquieten, investiguen, critiquen y odien también. Alguien dijo una vez que mis letras eran histéricas y que iban a madurar conmigo, y la verdad fue el mejor consejo no intencionado que recibí. Diseño sobre cosas que me gustan o representan… de la idea al capricho y del capricho al resultado, girando así hasta el infinito. Y en todo este tiempo lo que aprendí es que no sirve de nada empezar algo si no estás dispuesto a trabajar duro para que funcione.»

Tipografía Síncopa

Tipografía Síncopa

El presente

«Es difícil de decir, pero creo que en el campo del diseño de tipografía se está mejorando mucho la socialización del conocimiento y hay herramientas (tecnológicas, teóricas y de intercambio) cada vez más accesibles para cualquiera que quiera aprender, hacer, usar o simplemente leer sobre todos los aspectos de la tipografía. Creo que estamos avanzando para crear una comunidad abierta a nuevas ideas y personas. El diseño de tipografía ya no es una disciplina llena de misterio y para algunos «elegidos»; cualquiera puede acceder al material que necesite y también conocer a las personas detrás de las fuentes que vemos todos los días. Y esto me parece un buen punto de partida, pero debemos ser capaces de incluir realmente a todes. Todos los géneros e identidades, estar abiertos a personas en países con otras realidades. Tal vez nos estamos perdiendo personas cercanas o lugares menos populares porque vemos solo lo que se nos cruza en Instagram.»

Tipografía Inge

Tipografía Inge

El futuro

«Del futuro, supongo y espero, lo interesante será ver fuentes más expresivas, no necesariamente raras o experimentales, pero sí expresivas. El gran desafío está en comprender que cada trabajo es único, que cada persona tiene una visión, contexto y antecedentes muy diferentes, por lo que lo mejor que una puede hacer es tomar eso como punto de partida para ver, usar y dibujar letras sin preocuparse por cosas como el mercado, la popularidad, la fama, los seguidores o ganar dinero con eso. Todos tenemos que dibujar las mismas letras, porque las formas de las letras son las que son, pero podemos condimentarlas con nuestra propia receta para hacerlas.»

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